Colecciono frascos de perfume. Tengo varios, de distintas formas y tamaños. Hace unos días, mientras limpiaba, me reencontré con este:
viernes, 28 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Africa
Bueno, con el nuevo año voy a inaugurar una sección en el blog: la de cosas que detesto infinitamente.
Sé que a nadie puede importante esto, pero de todos modos, el mundo no debe privarse de saber las cosas que odio.
Hoy: el tratamiento que la mayoría de series y películas estadounidenses dan a Africa. Cuando se hace alguna mención al contienente, siempre es Africa en general, muy pocas veces se habla de un país específico. Cuando algún personaje viaja a Africa (la enorme mayoría de las veces, son doctores que van a ayudar, quién iría sino a un lugar tan ingrato?), es muy raro que se hable de un país en particular, total, Angola, Egipto, Marruecos o Etiopía son más o menos lo mismo. Con decir Africa alcanza para dar una noción de pieles oscuras, sol ardiente y leones corriendo por ahí.
Al parecer, muchos piensan que Africa no es un continente con diversidad de culturas, lenguas, países (de hecho, es el continente con mayor cantidad de países en el mundo), sino una cosa amorfa y tan horrible que sólo sirve para que algún médico muestre su suprema abnegación yendo ahí.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Regalo
Bueno dada la época navideña y regalona en la que estamos, dejo a mis lectores (lectores??? a algún confundido que haya llegado acá por accidente, si es que hay alguno...) un regalito: este es mi cuento favorito, y el motivo de mi nombre de usuario.
Fue escrito por ray Bradbury.
La niña que iluminó la noche (cuento para leerse en voz alta)
Había una vez un muchachito a quien no le gustaba la Noche.
Le gustaban
linternas y lámparas
y
antorchas y alumbrados
y
faros y farolesy
velas y velones
y relumbrones y relámpagos.
Pero no le gustaba la noche.
Se lo veía en
salones y sótanos
y despensas y desvanes
y
alcobas y alacenasy
escurriéndose por los corredores.
Pero nunca se lo veía afuera…
en la Noche.
No le gustaban para nada las llaves de luz.
Porque las llaves de luz apagaban
las lámparas amarillas
las lámparas verdeslas lámparas blancas
las lámparas del vestíbulolas luces de la casa
las luces de todas las habitaciones.
Él nunca tocaba las llaves de luz.
Y jamás salía a jugar
en la oscuridad.
Siempre estaba muy solo.
Y muy triste.
Pues veía, desde su ventana,
a los otros chicos jugando sobre el céspeden las noches de verano.
Los veía corriendo felices allá afuera
de la oscuridad a la luz.
Pero nuestro muchachito ¿dónde estaba?
Arriba en su cuarto.
Con sus linternas y lámparas
y farolesy candeleros y candelas.
Completamente solo.
A él únicamente le gustaba el sol.
El amarillo sol.
A él no le gustaba la Noche.
Cuando llegaba el momento
en que papá y mamá recorrían la casaapagando todas las luces…
Una a una.
Una a una.
Las luces de la entrada
las luces del salónlas pálidas luces
las rosadas luces
las luces del a despensa
las luces de la escalera…
Entonces el muchachito se metía en su cama.
Tarde en la noche
el niño desdichado
tenía en el pueblo
el único cuarto iluminado.
Y una noche,
mientras papá estaba de viaje
y mamá se acostó temprano,
el muchachito empezó a vagar solo,
completamente solo por la casa.
¡Ah, cómo ardían las luces!
¡Las luces de la entrada
las luces del vestíbulo
las luces de la despensa
las pálidas luces
las rosadas luces
las luces del salónlas luces de la cocina!
¡Hasta las luces del desván!
¡Toda la casa parecía haberse incendiado!
Pero el muchachito todavía estaba solo.
Entretanto los otros chicos,
allá lejos
jugaban sobre los prados en la noche de verano.
Riendo.
Muy lejos.¡De repente escuchó
un golpe en la ventana!
Algo oscuro estaba ahí.
Un golpe en la puerta de entrada.
¡Algo oscuro estaba ahí!
Un golpe en la puerta trasera.¡Algo oscuro estaba ahí!
De pronto alguien dijo: -¡Hola!
Una niña estaba ahí en medio de
las luces blancas, de las brillantes luces,
de las amarillas luces, de las luces de maravillas.
- Me llamo Negra –dijo.
Ella tenía el pelo negro
los ojos negros
y llevaba un vestido negroy zapatos negros.
Pero su rostro era tan blanco como la luna.
Y sus ojos brillaban
como la luz de las blancas estrellas.-Estás muy solo –dijo ella.
-Yo te presentaré a la Noche –dijo Negra-.
Y ustedes serán amigos.
Ella apagó la luz de la entrada.
-Ves –le dijo-. No estoy apagando la luz.
¡No, de ningún modo!
Simplemente estoy encendiendo la Noche.
Se la puede encender o apagar
igual que una lámpara
con la misma llave de luz.
por supuesto que también se encienden los grillos…
¡Y las estrellas!
¡Las luminosas estrellas
las estrellas titilanteslas verdaderas estrellas
las estrellas azules!¡El cielo es una casa
con sus luces de entrada
y luces en el salón
luces rosadas y pálidas lucesluces rojas
verdes luces
luces azulesamarillas luces
resplandores
todas las luces!
¿Quién puede escuchar a los grillos con las luces encendidas?
Nadie.
¿Quién puede escuchar a las ranas con las luces encendidas?
Nadie.
¿Quién puede ver las estrellas con las luces encendidas?
Nadie.¿Quién puede ver la luna con las luces encendidas?
Nadie.
¡Fijate cuánto has perdido!
alumbrar las ranas,
alumbrar las estrellas
y la gran luna blanca?
-No –dijo el muchachito.
-Entonces, trata de hacerlo –dijo Negra.
Y ellos lo hicieron.
Subieron y bajaron las escaleras,encendiendo la Noche.
Encendiendo la oscuridad,
dejando que la Noche viviera en cada habitación.Como una rana.
O un grillo.
O una estrella.
O una luna.
Y ellos encendieron las ranas.
Y ellos encendieron la blanca luna semejante a un helado.
-¡Oh, cómo me gusta esto! –dijo el muchachito-.
¿Puedo encender siempre la Noche?
-¡Por supuesto! –dijo Negra, la niñita.
Y desapareció.
Le gusta la Noche.
¡Tiene una Noche encendida en lugar de una luz encendida!
Le gusta encenderla.
Ha tirado sus linternas
sus lámparas
sus velas
sus velones.
En cualquier noche de verano que quieras,
podrás verlo.
Encendiendo la blanca luna,
encendiendo las rojas estrellas,encendiendo las azules estrellas,
las verdes estrellas, las luminosas estrellas,
las blancas estrellas,
encendiendo las ranas, los grillos y la Noche.
Y corriendo en la oscuridad
sobre los prados
con los chicos felices…
Riendo.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Mi arbol de navidad
Mi familia no es muy pro-navidad. A mi no me gusta toda la parte cristiana del asunto, pero la parte pagana si. Me gusta decorar, incluso con el gordo cocacolero y la nieve de mentira. Y me gusta armar el arbolito. Como en casa eso dejó de hacerse hace mucho, alrededor de mis 8 años copmré un arbol de navidad, que armo sola e instalo en mi habitación. Eso sí, generalmente mi desidia sumada a la vorágine de actividades de fin de año hacen que arme el arbol el 23 de diciembre y lo desarme en algún punto de marzo. Voy a ver si puedo acercarme a la fecha tradicional este año, aunque sea un poco.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Encuestas
Varias veces, leyendo los diarios, me encontré con encuestas de este tipo
que, al tener como opciones de respuesta dos que empiezan con "Sí" y una que empieza con "No", obviamente condicionan los resultados.
(Aclaración: Dado que la cámara que usé para fotografiar el diario es terrible, la foto es casi ilegilbe, por lo que transcribo acá: la encuesta pregunta "Ha notado aumentos en las cocheras?" y las respuestas posibles son "Sí, importantes", "Sí, menores" y "No".)
Bueno, el otro día, parece que los editores decidieron sincerarse, y directamente publicaron esto:
que, al tener como opciones de respuesta dos que empiezan con "Sí" y una que empieza con "No", obviamente condicionan los resultados.
(Aclaración: Dado que la cámara que usé para fotografiar el diario es terrible, la foto es casi ilegilbe, por lo que transcribo acá: la encuesta pregunta "Ha notado aumentos en las cocheras?" y las respuestas posibles son "Sí, importantes", "Sí, menores" y "No".)
Bueno, el otro día, parece que los editores decidieron sincerarse, y directamente publicaron esto:
viernes, 5 de noviembre de 2010
Hoy fui a tomar un café a uno de esos sitios bonitos y chiquitos, y en la media hora en que estuve ahí, en la radio pasaron, entre otras canciones:
-Criminal de Fiona Apple
-Sonnet de The Verve
-Coffee and TV de Blur
Es muy raro que una radio popular pase en media hora tres temas que me gusten de verdad. La musicalización acorde a mis gustos es algo que valoro mucho, genera esos pequeños momentos buena onda que me sacan una sonrisa.
El caso es que estaba pasándola muy bien, y me imaginé que eso no podía ser gratis, que era un buen momento a cuenta de algún mal rato futuro (aunque no soy nada supersticiosa ni creo en premoniciones, es verdad que, cuando las cosas generalmente vienen mal, uno sospecha hasta de las casualidades simpáticas).
Cuando llegué a mi casa me enteré de que, mientras yo tomaba mi cafecito, a 4 cuadras de ahí, en el lugar del que yo venía, estaban asaltando a un amigo mío.
Ya está, volvimos a la normalidad.
-Criminal de Fiona Apple
-Sonnet de The Verve
-Coffee and TV de Blur
Es muy raro que una radio popular pase en media hora tres temas que me gusten de verdad. La musicalización acorde a mis gustos es algo que valoro mucho, genera esos pequeños momentos buena onda que me sacan una sonrisa.
El caso es que estaba pasándola muy bien, y me imaginé que eso no podía ser gratis, que era un buen momento a cuenta de algún mal rato futuro (aunque no soy nada supersticiosa ni creo en premoniciones, es verdad que, cuando las cosas generalmente vienen mal, uno sospecha hasta de las casualidades simpáticas).
Cuando llegué a mi casa me enteré de que, mientras yo tomaba mi cafecito, a 4 cuadras de ahí, en el lugar del que yo venía, estaban asaltando a un amigo mío.
Ya está, volvimos a la normalidad.
martes, 2 de noviembre de 2010
Agente, agente! Me están siguiendo!
Bueno, hoy como todos los días, entré a mi blog para desde ahí comentar en otros, y cuál no sería mi sorpresa al ver que tengo un seguidor. Calculo que habrá sido alguien que se equivocó al clickear, un desorientado, un confundido o una de esas personas que entran al restaurant no porque quieran pedirse algo sino para usar el baño.
Sea como sea, es como demasiado para este humildísimo espacio que ni siquiera se anima del todo a existir, eso de tener seguidores. Ahora me siento impelida a seguir escribiendo alguna cosita. Después de todo, dije que no iba a escribir nada y esta es la cuarta entrada en menos de un mes.
Ya no se puede confiar en nadie.
Sea como sea, es como demasiado para este humildísimo espacio que ni siquiera se anima del todo a existir, eso de tener seguidores. Ahora me siento impelida a seguir escribiendo alguna cosita. Después de todo, dije que no iba a escribir nada y esta es la cuarta entrada en menos de un mes.
Ya no se puede confiar en nadie.
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